miércoles, 18 de julio de 2012

Capítulo II

Nunii: ¡¡Aquí está el segundo capítulo!! Y esta vez, estamos presentes las dos para ver a nuestro pequeño publicado.
Neko: Hemos tardado una barbaridad, sí. ¡¡Pero a mí me encanta cómo ha quedado este capi!!
Nunii: Con un poco de todo. Maldito Excalibur... ¡¡Pero lo bonito es que se empieza a ver un tierno sentimiento!! ¿Verdad, Neko? ;) 
Neko: >/////< ¡Cállate! Bueno... dejando eso a parte... la trama se está ralentizando un poco, ¡pero en seguida dará un salto! ¿O no?
Nunii: Seeeehhh... ¡¡DENTRO CAPÍTULO!!

-Maka, no vayas a despertarlas, pueden hacerlo por sí mismas -objetó Soul.
-Tenemos que ayudarlas, ¿no? ¡Son las nuevas y son nuestras amigas! -rebatió ella-. Ya sé, tú despiértalas y yo iré a ver a Crona.
-¡Y un cuerno! ¡Ve tú! -casi gritó Soul.
-Vale, no te pongas así -Maka hinchó las mejillas.
-Mejor vayamos primero a por Crona, y así las dejamos más tiempo tranquilas.
-Como quieras. Pero mejor que nos demos prisa.
-Síiii -el tono de Soul era aburrido.
Alguien golpeó la puerta. Aria, cepillándose, miró a Sophie, que se estaba arreglando la trenza.
-¡Adelante! -exclamó Aria.
-Con permiso~ -saludó Maka, contenta.
-Buenos días -dijo Soul.
-Bu-bu-buenos días -intentó saludar Crona.
-Mirad, chicas, este es Crona -Maka lo señaló con la palma.
-Ho-hola -dijo sin mirar a las nuevas.
-¡Hola! Yo soy Aria, y ella... -Aria se giró hacia atrás y no vio a Sophie-, ella es alguien aún más tímida que tú -terminó con la gota.
Salió de la habitación y la encontró tras una esquina.
-Mira, alguien más vergonzoso que Crona -comentó Soul con una sonrisa.
-Creo que tú y Sophie os llevaréis bien -sonrió Maka.
-Eso espero... -comentó Crona.
Aria se acercó con Sophie tras la espalda.
-Ella es Sophie.
-Ho-hola.
-Soy Crona.
Ragnarok entró en escena.
-¿Y qué pasa conmigo? ¿Es que ya ni te importo? ¡Desagradecido! -empezó a pegar a Crona.
-¿Pe-pero qué...? -intentó articular Sophie, sorprendida y asustada.
-¿Qué es eso? -preguntó Aria, sorprendida.
-Él es Ragnarok -informó Maka-. El compañero de Crona.
-¿Y-y por qué ha salido de su espalda? -preguntó Sophie sonrojada.
-Es una historia larga que no conocemos muy bien... -dijo Soul.
Crona le dio un puñetazo a Ragnarok, y a Aria y Sophie les cayó la gota.
-Vamos, voy a presentaros a algunos compañeros de clase -dijo Maka.
-¿Eeeeeh? -exclamó Sophie, roja-. ¡Déjame volver a la habitación, Aria!
-No, Sophie, tenemos que ir a clase -la cogió por el brazo.
-¡Mira, Crona! ¡Alguien más pardillo que tú! ¡Mira que tener miedo de los debiluchos de Shibusen! -se burló Ragnarok.
-¡Aria-chop! -gritó la chica.
Crona estaba en el suelo, temblando de miedo, encima de un Ragnarok noqueado.
-Le ha golpeado... -empezó Soul, asombrado cómicamente.
-... Con el talón -terminó Maka con la misma cara.
-Eh-eh-eeeeh. Mu-muchas gracias, Aria -agradeció Sophie, un poquito roja, pero sonriente.
-Eso por insultar a mi compañera -Aria aún tenía cara de ir a matar.
-Es la primera vez que golpean a Ragnarok en lugar de a mí -comentó Crona, poniéndose de pie.
-Lo siento -se disculpó Aria.
-No pasa nada. Solo... intenta no golpearme a mí si vuelve a ocurrir -pidió Crona.
-Claro, lo siento de veras -dijo Aria con la mano detrás de la cabeza.
-En serio, no es nada -la tranquilizó Crona mientras se marchaban por el pasillo.
-¿Ves Crona? ¿A que son simpáticas? -se oyó decir a Maka alejándose.
"No empieza mal este curso" pensó Soul y siguió a sus amigos.
A las puertas de la clase, Sophie frenó de golpe y agachó la cabeza.
-¿Pasa algo...? -Maka la miró.
-Creo que ya sé... -murmuró Aria
Entonces, se empezaron a oír voces y gritos por el pasillo, avanzando hacia ellos.
-Kiiiiiiiim-chaaaan, ¿Vendrás a esa misión conmigooo? -Ox caminaba con cara de cordero degollado detrás de Kim, que cada vez aceleraba más el paso.
-¡NO! Y si quieres, te GRITO todas las razones que quieras.
Sophie agachó la cabeza y se agazapó detrás de Aria, que empezó a sentir su "bipolaridad" siniestra y maligna.
-¡¡PEROOOO KIIIIIIIIIIMMM!!
-¡¡QUE NOOOOOOO!!
-¡¡¡CALLAOS!!! ¡¡DISCUTÍS EN OTRO LUGAR, QUE AQUÍ HAY PERSONAS EDUCADAS A LAS QUE LES MOLESTAN VUESTROS GRITOS!!-explotó Aria
Los chicos se callaron, boquiabiertos, y Kim sonrió al reconocer a Sophie, esta vez abrazada a Maka, temblando un poco.
-Pero si ella grita aún más... -Harvar apareció de detrás de Ox.
-Ja ja, que espectáculo -rió Killik, que estaba junto a Harvar.
Aria levantó un poco una pierna, para darles a ambos un buen "Aria-chop", pero Soul le tocó un hombro, y se relajó. Ellos eran... buena gente [N.a.: Depende del momento, ¿No? xD
-Y... hum... ¿Quienes sois?-preguntó Ox
-Aria Di Ángelo
-S-s-s-sophie.... LeBlanc...
-¡¡Biennnnnnnnnnnnnn cada vez te presentas más rápido y mejorrrr!!-Aria agarró a Sophie y le dio uno de esos abrazos de oso con los que crujen las costillas tan típicos de ella, y empezó a zarandearla
-A...uxi...li...o...
La cara de Sophie empezó a cambiar de color.
Rojo, amarillo, naranja, verde, azul, violeta... hasta que Aria se dio cuenta y la soltó
-Oooooops ¿Estás... bien?
-S...s...í...-Sophie respiraba con gran trabajo, pero al fin le subió la sangre a la cabeza y su ritmo cardíaco y su respiración volvieron a ser normales
Killik la miró fijamente y le puso una mano en el hombro.
-¿Estás bien de verdad? Tú amiga es algo... bruta
-Sí, estoy bien-contestó sonriendo
-¡¡HUOOOOOOLAAAAAAAAA!!-se oyó por el pasillo
-Esa voz...-Soul tembló
-¡¡Haru-Chan!!-Sophie se separó de Aria y Killik y salió corriendo a abrazar a su amiga
Haruna corrió también hacia ella, pero al abrazarse, pasó algo inesperado...
Después de menear tanto a Sophie y despeinarla un poco, se le cayó el lazo que llevaba para mantener su trenza y se la deshizo. 
Su carácter cambió.
-¿Sabes? Estos tíos son rarísimos. Y ese tiene una pinta de frki horrible. ¡¡ESO YA NO SE LLEVA, CHAVAL!!-le dijo mirando a Ox con cara de malas pulgas
-B...bueno... esque... Ox... es...
-¿Un hortera? ¡No me digas! ¡¡ADEMÁS ES FEO DE CARAY!!
A Ox le empezó a temblar el labio inferior. De miedo y de decepción por su falta de capacidad de ligue, casi siempre por su peinado
-Pero si es... muy moderno
-¡¡QUE NO!!
Soul le dio un codazo a Aria
-¿Tu no eres su compañera...? ¡Cálmala o algo! Me da miedo hasta mí...
-P...pues... es la primera vez que la veo así.... ¿Qué hagooooo?
-¡Dile algo, yo que sé!
-... ¡Ya sé!-Aria caminó a zancadas hasta su amiga, que seguía diciendo cosas que no pegaban nada con ella- Ejem... ejem...
Sophie la miró, y Aria, después de pensar un poco, empezó a cantar Ao No Kaori*
Hubo un gran silencio en el que solo se escuchaba su voz.
-Watashi no aishita hito...
Aria suspiró y levantó la mirada
Sophie ya estaba calmada, y Haruna le volvió a hacer la trenza.
-Ehhh-ehhh-eh....-balbuceaba Sophie, muy pero que muy sonrojada
-Tranquila. No ha pasado nada.
-Guau. Cantas muy bien-dijo Kim com una enorme sonrisa
-Adoro la música, la pintura y la escultura. Cualquier tipo de arte me prima. En mi familia me enseñaron a dibujar, escribir, cantar, y a tocar casi todos los instrumentos
-Vaya....-murmuró Harvar
-¡¡PORRAS!!-exclamó Maka
-¿Mmmph?-Soul no tenía palabras. ¡Vaya numerito!
-Vamos a llegar tarde a clase...
-¿No me digas?-interrumpió Stein, que salió de la clase y apareció detrás de Maka, haciendo que esta diese un respingo
-H-h-hola... profesor Stein...
-Esta os la paso porque estabais con la nuevas... a la próxima, os diseco... sí... sería interesante...
Todos salieron corriendo hacia la clase, pero Stein paró a Aria y Sophie
-Chicas. Vosotras sois nuevas, y tenéis la suerte de estar en la clase de vuestros amigos, sí. Yo soy vuestro tutor. Y antes de que entréis, debería presentaros. Así que esperad a que os llame.
-Vale-contestó Aria por las dos, porque Sophie aún estaba un poco en shock


-¡¡CHICOS, A VUESTROS SITIOS!!-gritó Stein a la clase, en la que había un revuelo tremendo porque corría el rumor de haber nuevos en la clase. Que además, eran chicas.
-Pss... Soul... ¿Donde estábais? ¡¡Llegáis tarde!!-dijo Kid por lo bajo
-Con las nuevas. ¡No sabes que numerito montaron en el pasillo! 
-Ya... Aria es un poco especial...
-¿Solo Aria? ¡¡Sophie la armó buena!! ¡¡Que bien me lo pasé, tío!!
Kid suspiró. Soul, donde hubiese movida, mejor se lo pasaba. En eso se parecía mucho a Black*Star...
-Haber. Ya sé que la mayoría de vosotros los sabéis por rumores, pero... bueno-comenzó Stein, interrumpiendo la conversación de Soul y Kid-hay dos chicas nuevas en esta clase
Hubo un gran estrépito, en el que destacó un potente silbido de Black*Star y una estridente risa de Patti.
Stein hizo un gesto, y la francesa y la italiana entraron con paso seguro, agarradas de la mano
-Presentaos...-indicó Stein dando vueltas con su silla de ruedas
-Soy Aria Di Ángelo, soy italiana y me gusta el helado de limón y mandarina y la pizza peperoni. Soy maestra y tengo 13 años. Mi cumple es en abril. ¡¡Encantadísima!!-dijo del tirón, con una gran sonrisa
-H-h-hola... y-y-y-yo... s-s-soy... Sophie LeBlanc ... ... ...
-¿...?
-¿¿...??
Aria se aclaró la garganta y le dio un codazo a su amiga para que siguiese, pero seguía con la mirada gacha, muy sonrojada, y apunto de empezar a llorar, así que hizo algo arriesgado: le volvió a soltar la trenza
-¡EY! ¡¡NO ME MIRÉIS ASÍ!! ¿Acaso tengo un grano?-suspiró algo irritada-Yo soy francesa, me gustan los croissants con mantequilla y mermelada. Soy arma, compañera de Aria, y tengo 14 años. COMO ME VACILÉIS PORQUE SOY BAJITA, COBRÁIS. 
Aria se apresuró a cerrarle la boca antes de que siguiera hablando.
-Podéis sentaros -ordenó Stein.
Aria corrió a unos asientos libres en la primera fila, aún con Sophie cogida. En lugar de volver a hacerle la trenza, la amordazó con el lazo hasta el final de la clase.



Sonó el timbre de Shibusen (el típico Kill Kon Kan Kon). Maka se acercó a donde estaban sentadas Aria y Sophie. La francesa ya llevaba otra vez su trenza.
-¿Qué tal la primera clase? -les preguntó.
-Sophie aún sigue sollozando -dijo Aria, con Sophie cogida a su brazo.
-Qué vergüenzaaaaa -lloriqueó-. No quiero volver a pasar por esto. Nunca volveré a presentarme ante nadie en una clase.
-¿Estás bien, Sophie? -se interesó Tsubaki.
-Aún no se ha calmado -informó Aria.
-Le llevará un tiempo acostumbrarse -comentó Kid.
-Espero poder hacer algo por ella... -Aria miró a su compañera, sonriendo. Y todos, congregados alrededor de las dos nuevas, la imitaron.
Sophie abrió los ojos de repente.
-¡Dejad de mirarme! -susurró, y se escurrió debajo de la mesa.
-Sophie -la llamó Aria.
-Déjame, aquí nadie me verá -rebatió la francesa, aún llorando.
-Vamos, sal, acabarás llamando más la atención si haces eso -replicó su amiga.
-Sophie tiene un gran problema, ¿eh? -comentó Liz.
-Ya se le pasará -comentó Zelda con dejadez.
-Podríamos usar a Black*Star como su terapia de choque -comentó Soul con una sonrisa malvada, señalándolo.
Black*Star asintió, con los brazos cruzados y los ojos cerrados, en una sonrisa de satisfacción.
-Es una buena idea, sí -asintió el de pelo azul.
-Interesante... -reflexionó Aria.
-¡No! -susurró de nuevo Sophie.
-Empieza la siguiente clase -informó Haruna.
Sophie salió de su escondite en medio segundo, y el resto volvió a sus asientos.


-¿Qué tal vuestro primer día de clase? -preguntó Maka, alcanzando a las dos chicas.
-Bien, bien -sonrió Aria.
-Menos mal que ha terminado... -dijo Sophie, sonrojada y con lagrimitas.
-Oh, vamos, no ha sido tan malo. Habéis estado muy bien -les sonrió Haruna al alcanzarlas.
-Sí, la bipolaridad de Sophie dará mucho que hablar -comentó Zelda.
Sophie quiso marcharse corriendo a su habitación en la residencia, pero Aria le paró los pies a tiempo, adivinando sus intenciones.
-Me parece que podríamos freír un huevo sobre la cabeza de Sophie -opinó Liz. Patti le coreó la broma riendo.
-¿Qué vais a hacer esta tarde, chicas? -les preguntó Maka.
-Pues... -empezó Aria-. ¡¡Atracar un banco!!
-Ya veo... -asintió Maka, con la gota.
-No era broma, no tenemos nada que hacer. Supongo que deberíamos ponernos al día con todo lo de la academia, ¿no? -le preguntó Aria a su compañera.
-S-supongo -titubeó Sophie.

-Nosotros tendremos que seguir con las misiones -recordó Soul de repente.
-¡Es cierto! Kid dijo que habían llegado muchísimas y que no paraban -dijo Black*Star.
-Hablando de eso, podemos relajarnos un poco. Las misiones han dejado de llegar -informó Kid-. Pero aún son demasiadas.
-Mirad -Tsubaki señaló el tablón.
Todos se quedaron con la boca abierta.
-¡Pero si hay misiones clavadas en la pared! -exclamó Zelda.
-Y aún quedan unas cuantas almacenadas en la biblioteca -informó Kid.
-Me da pereza solo de verlo... -se deprimió Soul.
-Ah, claro, ¿podríais explicarnos algunas cosas sobre las misiones? -pidió Aria.
-Claro, sin problemas -aceptó Maka, se acercó al tablón de anuncios, y las dos chicas le siguieron.
Maka miró unas cuantas misiones para explicarles, y encontró una de lo más... interesante.
-¿C-cómo? -tartamudeó Maka, a punto de poner "esa" cara.
-¿Qué pasa, Maka? -preguntó Aria al llegar junto a ella.
-Esta misión... -empezó Maka.
-¿Qué pasa con eso? -Black*Star miró por encima del hombro de Maka.
Y dio un grito, semejante al que dan todos al ver a... sí, a Excalibur.
-Eh, vosotros, ¿y ese grito? -Hiro apareció por allí-. No digáis nada, ¿Excalibur, verdad? Dadme esa misión, es mi oportunidad para vengarme de él.
-¡Alto ahí! ¡No sé quién será Excalibur, pero me llama la atención! ¡¡Esa misión es nuestra, quiero conocerlo!! -gritó Aria.
Black*Star arrancó una misión de mala leche y se fue de allí echando humo por las orejas seguido de Tsubaki. Kid se alejó todo lo que pudo de la misión y cogió una cualquiera que ni siquiera miró, con intención de alejarse de cualquier mención de Excalibur. Haruna se entretuvo un rato mirando misiones hasta que Zelda cogió una que le gusta y se la llevó a rastras, tirándole de la capucha.
-¿Tan... repelente es ese tal Excalibur?
Todos los que estaban a su alrededor [menos Aria, claro] pusieron esa típica mueca que solían poner al hablar de personaje
-Me da que sí...-Aria se acercó a su compañera con el papel en la mano
-¿Qué hay que hacer?-le preguntó la francesa
-Pues... aquí dice que... ¡¿HAY QUE LLEVARLE UNOS FIDEOS INSTANTANEOS?! ¡¡¿¿ESTÁ DE GUASA O QUÉ??!!
-...-Sophie no daba crédito
-¡¿¡¿ES QUE NO PUEDE IR A BUSCARLOS ÉL?!?!
-En realidad, no-dijo Hiro acercándose-normalmente tiene forma de espada y...
-¡¡ME DA IGUAL SU FORMA!! ¡¡VOY A IR, PERO NO LE VOY A DAR UNOS FIDEOS INSTANTÁNEOS!! ¡¡¡LE VOY A DAR UNA GALLETA QUE YA VERÁ!!-le interrumpió Aria en su ataque agresivo
-... A-a-a-aria... todos nos... están mirando...-murmuró Sophie, que se escondió detrás del primer cuerpo que encontró, que por casualidad, fue el de Hiro
-Vaya... hola-saludó el chico
Fue entonces, y solo entonces, cuando Sophie se dio cuenta y quiso salir corriendo, así que saltó sobre Aria y se agazapó e su espalda
-Em... Hola. No molestes, por favor-le pidió amablemente Aria, al ver que su presencia molestaba a su amiga
-Eres bastante guapa. ¿Sabes que estamos en la misma clase? ¿Será cosa del destino?
-Mi paciencia se acaba, chaval
-Dicen que las italianas son hermosas y carismáticas, ¡¡Y tienen toda la razón!! También dicen que cocinan bien... ¿Es eso verdad?-le dijo guiñándo un ojo
-¿Quieres una galleta casera?-le dijo Aria en tono pícaro
-Mmmm... vale...
-AAAHHHHHHHHHH ARIA-CHOP
-Aria... ¿No te habrás pasado un poco con él?
-¡¡CONMIGO NO LIGAS, LERDO!! ¡¡¡Y NO MOLESTES MÁS A SOPHIE O TE GANAS OTRA IGUAL O PEOR!!!
Hiro había quedado con la cabeza incrustada en el suelo, pero con una pequeña sonrisa.
-Veo que... os lleváis bien-dijo Soul pasando delante del chico y riéndose con ganas.
-Soul... no seas cruel...
-¡Jajaja!
-Vamos a coger una misión. Punto.
-Bff... ¿Por qué solo piensas en trabajar? ¡¡Eres muy aburrida!! ¡¡Hasta tu cuerpo es aburrido!!
-¡¡MAKA-CHOP!!


-¿Qué sitio...-comenzó Aria
-... es este?-terminó Sophie
Ambas, de la mano, se adentraron en la cueva que indicaba la misión, mojándose un poco los pies
-¡¡Yuhuuuuu!! ¡¡Aguaaaaa!!-Aria, toda feliz, se puso a saltar, mojando a su compañera
-Jeje, que bien te lo pasas
-¡¡Ven a jugar conmigo, Sophie!!
Sophie, al darse cuenta de que estaban solas, se sintió muy tranquila, y fue a jugar con su amiga
Después de un rato jugando, Sophie exclamó:
-¡Ey! ¡¡Que no hemos venido a jugar!! Tenemos que ir junto a ese tal Excalibur...
-Cierto, cierto-secundó su amiga
-¿Es por aquí? -se preguntó Sophie.
-Seguro -afirmó con ganas Aria.
Las dos se adentraron en la cueva. Como del techo caían gotas, Aria se empezó a poner de muy mal humor. Sophie era demasiado vergonzosa para decirle nada, así que se limitó a mirarla de vez en cuando por si explotaba. Llegaron de una (maldita, según Aria) vez delante de Excalibur.
-¿Ésto es Excalibur? -gritó Aria, de muy mal humor, mirando la espada incrustada en la piedra.
-A-Aria, no tienes que gritar tanto...
-¡¿DE VERAS HABÍA QUE TRAER UNOS ESTÚPIDOS FIDEOS INSTANTÁNEOS A ESTA COSA?!
-No me llames cosa, jovenzuela -dijo una voz que venía del suelo.
Excalibur, alardeando como siempre, se transformó de espada a... oso hormiguero deforme blanco, o lo que sea.
-Rectifico -empezó Aria-: ¡¿A ESTA ESPECIE DE (algo que Sophie prefirió olvidar) BLANCA Y DEFORME?!
-Aria-chan, cálmate... -le pidió Sophie, empezando a ponerse nerviosa.
-Bakame -dijo simplemente Excalibur. En algún lugar del mundo, en ese momento, murió un ángel. (No es un juego de palabras con el apellido de Aria)
Aria empezaba a ponerse roja de ira. 
-Aria, relájate, por favor -Sophie estaba a un paso de empezar a temblar.
-¡¡DIJE QUE VENDRÍA A DARTE UNA GALLETA Y TE LA VOY A DAR!!
-En la misión pedía fideos, no galletas -replicó Excalibur.
Aria dio ese grito tan característico que todos suelen dirigir hacia Excalibur. Para colmo de males, Excalibur se puso a cantar.
-¡¡CÁLLATE, CÁLLATE, CÁLLATE, CÁLLATEEEEEEEEEEEEEEE!! -gritó Aria casi desesperada.
-¿Y ahora por qué se pone a cantar? -se preguntó Sophie, mirándolo-. Disculpe... Excalibur...
Bakame! -Excalibur apuntó a Sophie con su bastón-. ¡No me interrumpas cuando estoy cantando! Un idiota como tú de pelo azul también me interrumpía constantemente, pero le di su merecido.
-¿Se refiere a Black*Star? -quiso saber Sophie.
-Ni lo sé ni me importa -replicó Excalibur-. Hablando de mí, ¿os he contado ya mi historia? Mi leyenda comenzó en el siglo XII.
-¡¡QUÉ ASCO ME DAS!! -gritó Aria.
-Mi leyenda comenzó un lluvioso día de otoño -Excalibur empezó a dar vueltas por el lugar-. Tal vez un soleado día de verano. Puede que fuera una fría tarde de invierno. O una cálida noche de verano. En fin, que por aquel entonces yo era...
Excalibur se interrumpió cuando Aria le quitó el bastón de la mano (que no paraba de enarbolar) y se lo rompió de un rodillazo. Lo tiró al suelo con tan mala leche que uno de los trozos volvió a romperse.
-A-Aria, ¿qué has...? -tartamudeó Sophie.
Excalibur cayó al suelo de una forma muy dramática, y empezó a sollozar delante de su bastón roto.
-Aria, ya lo has hecho llorar... -intentó reprenderle Sophie, pero Aria estaba exultante de alegría, y no escuchó una palabra de su amiga.
-¡Aquí tienes tu estúpida misión! -Aria tiró el papel de la misión al suelo delante de Excalibur, con satisfacción.
-Bakame -susurró Excalibur sin mirarla.
Y fue demasiado, Aria puso "esa mueca típica que ponen todos al oír hablar de Excalibur". Además, estuvo a punto de arrearle una patada en el trasera, pero Sophie, harta de que no se le hiciera caso, pegó a Aria en la cabeza, parcialmente transformada en arma (igual que Marie Mjölnir, que transforma uno de sus brazos en la cabeza del martillo).
-Ayyyy... -se quejó Aria.
-Vámonos antes de que Excalibur se recupere, por favor -le pidió su compañera con amabilidad.
-Me parece que se te está pegando algo de mí, ¿no? -le sonrió Aria.
Sophie se sonrojó un poco.
-Bueno... Creo que sí. Seguro que si no te hubiese conocido nunca habría golpeado a nadie de esa forma -confesó Sophie sin mirarla, y más roja que antes.
-¡Chicas! -oyeron que alguien las llamaba desde la entrada de la cueva.
Corrieron hacia allí dejando a Excalibur más solo que la una. Detrás de él, las hadas de la cueva estaban saltando de alegría, pues por fin alguien había dado una lección a Excalibur.
-¡Chúpate esa, Excalibur! -gritó la hadita que todos se encuentran en la entrada de la cueva.
-Bakame -dijo Excalibur.
Y la hadita y sus amigos pusieron también esa cara. Al tiempo que lo hacía Aria.
-Sí, sin duda han encontrado a Excalibur -comentó Haruna.
-No deberíamos mencionarlo -sentenció Zelda.
-Y... ¿qué ha pasado ahí dentro? -preguntó Haruna llena de curiosidad.
-Pre-prefiero no recordarlo -cortó Sophie.
-¿Cómo habéis venido, chicas? -quiso saber Aria.
-Le robamos el monopatín a Kid -Zelda sonrió y señaló tras ella con el pulgar.
Aria y Sophie miraron donde ella señalaba.
-Es una broma -confesó Zelda, y se puso a reír como loca.
Aria se ofendió, y así reemprendieron la vuelta, con Aria cabreada.


-¡¡Hola chicas!! ¿Qué tal la misión?-preguntó Maka, con un poco de preocupación en la mirada
Aria resobló, gruñó algo y se fue con los brazos cruzados, murmurando.
-¿Le ha... pasado algo?-preguntó de nuevo la rubia
-Zelda la ha ofendido-indicó Haruna, que no estaba de acuerdo con el comportamiento de su compañera
-Oye. ¡Era solo una broma!
-¿Has pensado que venían de soportar a Excalibur?-comentó Soul
-¿Y eso qué más da? ¡¡Era una broma!!-Zelda empezaba a cabrearse
-Creo que no le ha gustado tu broma...-susurró Crona, desde detrás de Maka
-¡¡A mí sí!!-berreó Ragnarok desde la espalda del chico
-Deberías disculparte-la incitó Tsubaki
-Tiene mala leche, pero es una buena persona. Suele ser muy animada, pero Excalibur y el chico rubio le hicieron un día... complicado...-dijo Sophie, que empezaba a caminar hacia donde se fue su amiga italiana
-Te acompaño-le dijo Black*Star
Sophie se sonrojó un poco.
-B...b...bueno... v...v...va...le... gracias-susurró 
Black*Star le rodeó los hombros con su brazo y empezó a canturrear y gritar mientras emprendían el camino.
El brazo de Black*Star era cálido y fuerte, y le daba a Sophie una dulce sensación de tranquilidad y protección.
La inocente francesa giró la cabeza para mirar el alegre rostro del japonés, que reía a carcajada limpia.
Tenía el pelo limpio y la cara redonda, y los dientes muy blancos.
Pasó su vista a su hombro, y observó la estrella que lo adornaba.
-¿Te gusta?-le preguntó con una gran sonrisa
-S...í-susurró, sonrojándose cada vez más
-¡¡Anda, que par de tórtolos!!-se escuchó desde delante
-¿Aria...?
-¡¡Sophieeeeeee!!-Aria le saltó encima a su amiga, separándola de Black*Star, que gruñó por lo bajo, y tirando a su amiga al suelo
-¿Q-q-q-q-que haces...?
-Esperar que Zelda venga a disculparse-dijo con una enorme sonrisa, típica en ella
-Pss... dudo mucho que venga-bufó Black*Star
-¡¡Tú calladito, que estás más guapo!!
De repente, Sophie se sonrojó como un tomate e intentó sacarse a Aria de encima, con un aire de enfado
-¿Pasa algo, Sophie? ¿Peso mucho?
-Mmmm... no... tranquila-dijo con una pequeña sonrisa
-¿Sabéis? Os parecéis más de lo que creéis-dijo Zelda, que al parecer había visto toda la escena
-¡¡Y vamos a arrasar!!-afirmaron las dos amigas, cogidas de la mano, sonrientes y radiantes.

*Ao No Kaori es una canción de Yui Makino, preciosa, de la banda sonora de Soul Eater^^


sábado, 16 de junio de 2012

Capítulo I


Neko: ¡¡Por fin el primer capítulo!! Ha quedado súper largo... Nunii no está, ni estará por un tiempo. Así que publico yo. (...) La hecho de menos. D:


En medio de la gran escalinata de Shibusen, Sophie respiraba entrecortadamente, con las manos en las rodillas. "Qué vergüenza." pensó sonrojada. "Si alguien me ve aquí, agotada intentando subir las escaleras*... ¡Qué vergüenza, qué vergüenza!". Se puso aún más roja, agitó la cabeza y siguió subiendo. Tras unos minutos, avistó a alguien sentado en las escaleras, más arriba, mirando al cielo. Volvió a ponerse ligeramente roja.
"Qué vergüenza si me mira. Subiré rápido para que no se fije mucho en mí." Respiró hondo para tranquilizarse, y, aún un poco sonrojada, siguió subiendo. Cuando había subido unos cuantos escalones, se fijó en que la persona que miraba hacia arriba era una morena de ojos esmeralda, que más tarde conocería como Aria, y no pudo evitar observarla, hasta que se percató de que la chica la había visto. De nuevo se sonrojó y apartó la mirada. Cuando pasaba justo a su lado, Aria le habló:
-Perdona, ¿sabes cuánto queda hasta llegar a Shibusen? -preguntó Aria con amabilidad.
Sophie se paró algo asustada, y de nuevo se le puso la cara colorada.
-N-n-no sé, la verdad. S-soy nueva... -tartamudeó como pudo, mirando hacia abajo, con los dedos entrelazados.
-Yo también lo soy -le confesó Aria con una sonrisa.
Sophie sonrió y se relajó.
-La verdad... estaba descansando, porque sé que voy con tiempo. Es la primera vez que subo estas escaleras y creo que voy a morir deshidratada -Le dijo Aria, el viento le agitó el pelo y el flequillo.
-Alguien que me entiende... -suspiró Sophie. Se sorprendió y enrojeció de nuevo.
-¿Te apetece que intentemos subir juntas? -propuso la otra chica.
-¿T-te refieres a mí? B-bueno... vale -jugueteó con sus manos mirando de nuevo al suelo. Seguía colorada, aunque ahora sonreía.
-Por cierto... yo me llamo Aria, Aria di Ángelo.
-Y-yo soy... Sophie LeBlanc.
-¿Eres de Francia? ¡Qué suerte! ¡Precioso país! -exclamó Aria.
-P-p-pues... s-sí... -a Sophie le caía bien esta chica. Tenía el valor que necesitaba (bueno, quizás más) y era muy simpática.
Aria se puso en pie.
-Vamos allá... -suspiró, y puso cara de concentración.
Sophie se extrañó de su cara, pero no dijo nada por pura vergüenza.
Aria empezó a subir, Sophie se percató y la siguió.
-Dime, Sophie, ¿eres arma o maestra?
-S-soy arma... Martillo y arco demoníaco.
-Yo soy maestra -sonrió Aria.
Sophie sonrió, puesto que no se le ocurría nada que decir.
-Zelda, ¿echamos una carrera hasta Shibusen? -preguntó una voz desde abajo de las dos chicas.
-La última vez que lo hicimos, te tropezaste, y empezó a sangrarte la nariz. Acordamos que no volveríamos a hacerlo -respondió la otra voz.
-Esta vez y ya, porfa -pidió.
-Que no, Haruna. Ya te hiciste daño -rebatió la que debía ser Zelda.
Al subir Zelda y Haruna, encontraron a Aria mirándolas, medio sorprendidas.
-Perdonad... -empezó Aria.
-¿Sí? -preguntó algo molesta Zelda.
-No sois nuevas, ¿verdad? -preguntó Aria.
-No... -respondió Haruna sin mirarla.
-Ah, veréis, nosotras sí. Me preguntaba... -siguió Aria, pero Zelda la interrumpió.
-¿Vosotras? ¿Hay alguien más? -preguntó.
-Sí... -Aria miró a su espalda- Sophie...
Sophie parecía a punto de desmayarse de lo roja que estaba. Y agazapada tras la espalda de Aria, a la chica le inspiró mucha ternura.
-Bueno... creo que ella no saludará, pero las dos somos nuevas -aclaró Aria.
-Oh -respondió secamente Zelda.
-Sí queréis... podríamos acompañaros -ofreció Haruna, medio sonrojada.
-Claro, sería un placer, ¿verdad, Sophie? -preguntó Aria, mirándola de nuevo.
-N-no... -respondió.
-Vale... -suspiró Aria.
-Bueno, si Haruna quiere acompañaros, iré yo también -aceptó Zelda.
-Pu-pues vayamos las cuatro -dijo Haruna, aún un poco nerviosa por conocer gente nueva.
Continuaron subiendo, al principio en silencio, pero luego, Haruna se acercó a Sophie, y le empezó a hablar, con dulzura
-Me llamo Haruna. Tu eres Sophie, ¿Verdad?
-...
-Vamos, no tengas vergüenza... bueno... en realidad a mí me pasa lo mismo -Haruna se sonrojó un poco de nuevo-, por eso quería hablar contigo. Creía que te pasaba lo mismo...
-S-sí... me p-pasa exactamente lo mismo.
-¡Casualidades de la vida! Jeje.
Sophie soltó una risita, y se dio cuenta de que no tenía nada de qué preocuparse con esa chica. Esa muy simpática, y parecía tan dulce... y así, empezaron a entablar una conversación, ajena a Zelda y Aria.
Aria iba tarareando algo, y cuando Zelda se dio cuenta exclamó:
-¡Estás tarareando Melt**! -exclamó algo extrañada.
-Síiiiiiiiiii -exclamó Aria- ¿Cantas conmigo?
-Mmm... -se lo pensó durante un par de escalones, y empezó a entonar el principio, aunque Aria correspondió y empezó a cantar con ella.
Sophie y Haruna dejaron de hablar y las escucharon. Cuando terminaron, les dieron un aplauso, ambas sonrojadas.
-Cantas muy bien, Aria... -dijo Haruna con una sonrisa.
-¡Gracias! Siempre me ha gustado la música.
-¿En serio?-dijo Zelda, que parecía ser menos... arisca.
-Sip -dijo con gran alegría.
-Sophie-chan, ¿Tú qué piensas? -preguntó Haruna.
-P-p-pues... que cantas genial, Aria -dijo algo sonrojada.
-¡Aishhhh, gracias! -dicho esto, Aria, agarró a Sophie y en un abrazo-zarandeomortal la dejó casi K.O.
-Deberíamos seguir subiendo... -Zelda suspiró, con una pequeña sonrisa.



-¡Padre! Por favor, ayúdame con todo esto -Kid y sus líneas de Sanzu se movían de un lado a otro sin parar, mirando papeles y organizando cosas.
-Kid-kun, eres tú el que se ha empeñado en organizar este curso -Shinigami-sama suspiró.
-Padre, ¿qué hago con todas las peticiones de ayuda que nos están llegando? ¿Las pongo en el tablón? -Kid miró curioso a su padre, sin prisa, algo extraño en él.
Shinigami-sama dudó.
-Sí -Respondió. Kid salió corriendo a una mesa al lado derecho de la plataforma de la Death Room-. Ya son el doble que el año pasado...
-¿Las misiones? -inquirió Kid, irguiéndose.
-Correcto.
-¿Por qué?
-Es probable... que todos los adoradores del Kishin estén ahora furiosos por la desaparición de su Dios, y hayan empezado a moverse. O puede que se deba a otra cosa y éstos hayan empezado a desaparecer. No lo sé -la última frase de Shinigami-sama sonó infantil, como sólo él podía decirlo.
-Padre... -Kid entrecerró los ojos.
-No quiero preocuparte, Kid. No hay problema de momento.
-Bien... -con un suspiro, el hijo de Shinigami-sama volvió a inclinarse sobre la mesa.


Alguien abrió su taquilla, y las cartas de fans cayeron.
-No es justo. ¿Por qué tu recibes cartas de fans y yo no? -se quejó Maka.
-Me pregunto lo mismo -Soul cerró su taquilla-. Fuiste tú quien se cargó al Kishin.
-¡Exacto! -Maka hinchó las mejillas.
-Por mí te las daba todas -dijo Soul en su típico tono aburrido, recogiendo las cartas.
-¡Maka, Soul! -Liz llamó a sus amigos desde la izquierda.
Los dos se giraron, y las pistolas gemelas se les acercaron.
-¿No estáis con Kid? -preguntó Maka.
-Está organizando un montón de cosas hoy, se ha empeñado en ayudar a su padre -respondió Liz.
-No ha parado desde ayer -Patti soltó su risa característica.
-Sí, está de los nervios. Además ya nos sabemos de memoria el discurso que les va a decir a los nuevos alumnos -Liz suspiró.
-Kid nunca cambiará -rio Maka.
-¡Hey, chicos! -Black*Star sobresaltó a todos menos a Patti.
-¡Black*Star! -Soul y Black*Star chocaron las manos.
-¿Y Tsubaki? -Maka notó su ausencia en medio segundo.
-Hoy tenía ganas de presentarme cuanto antes a los nuevos alumnos y la dejé atras -Black*Star habló con su sonrisa de oreja a oreja.
A Maka, Soul y Liz les cayó la gota, y Patti volvió a reír como sólo ella sabe hacer. Ya sabían cuál iba a ser el siguiente movimiento de su amigo.




Aria y Sophie subieron los últimos escalones, respirando entrecortadamente. Haruna y Zelda se acercaron a ellas, para ver cómo estaban. Aria se dejó caer al suelo de culo. Sophie miró la academia, como Aria, y las dos se quedaron gratamente sorprendidas.
-Qué grande... -comentó Aria.
-¿Y aquí voy a estudiar a partir de ahora? -se preguntó Sophie en voz alta.
-Mirad allí. Es la mejor vista -Zelda señaló tras ellas.
Y las chicas vieron la imponente y preciosa Death City, entera.
-Qué diferente es a todas las ciudades que había visto -Sophie, aunque sonrojada, empezaba a soltarse un poco con sus nuevas amigas.
-¿Verdad que sí? -sonrió Haruna.
-Sabe a América -soltó Aria sin pensar, con expresión ausente, aún impresionada por la vista.
Las cuatro chicas se miraron y rieron. Alguien empezó a gritar desde uno de los picos rojos de Shibusen, tras ellas. Aria y Sophie se extrañaron. Haruna y Zelda suspiraron. Black*Star gritaba a los cuatro vientos lo de siempre encaramado al pico de Shibusen.
-¿Quién es ese...?-preguntó Aria
Sophie le miró. Se sonrojó al instante
-¡¡¡¡EEEEEEEEHHHHHHHHHH!!!! ¡¡¡¡ZELDA, HARUNA, ESTÁIS AHÍIIIIIIIIIII!!!!
-¡¿ALGÚN DÍA DEJARÁS DE GRITAR COMO UN POSESO?!-le gritó Zelda cuando de un salto se puso frente a él.
Sophie se puso detrás de Aria, y los tomates eran pálidos a su lado.
-...
-Vaaamos, Zelda-chan, no te pases. ¡Siempre hace lo mismo!
-... Sí. Pero parece un niño.
-¡Aaaaaaaaaandaaaaaaa! ¡¡PERO SI VENÍS CON NUEVAS!!
-Oyeoyeoyeoyeoye... tú, pelo azul, tenemos nombre, ¿Sabes?
-Vaya, vaya, vaya... ¡¡YO TAMBIÉN!!
-Si, chico gritón. Me llamo Aria.
-Mmmm... Black*Star.
-...
-Vamos... Sophie...-Aria se dio la vuelta y miró a su amiga-. Venga, solo di tu nombre
-S-s-s-sufí...-murmuró.
-¿Eh?
-Veeeeeenga, tú puedes -la animaba Aria.
Sophie cerró los ojos con fuerza, abrió la boca, y con la voz más dulce, tierna y melodiosa del mundo, dijo:
-¡Sophie!
Black*Star sonrió y se empezó a reír descontroladamente.
Sophie se puso roja, avergonzada. ¿Se estaba riendo de ella?
-¡¡¡EH!!! ¡¡RESPÉTALA, QUE ELLA POR LO MENOS ES NORMAL!!
-... tranquila, ¿Eh? JAJAJAJA. Encantado, Sophie -dijo el japonés.
-... l-lo... mismo.
-Eres simpática, ¿Sabes? No como ese... ogro de ojos verdes y pelo largo
-¡¡QUE TENGO NOMBRE!!
-Sí, sí... ¿Cómo era...? ¿Atria? ¿Kacria?
-¡¡ARIA!! ¡¡ARIA DI ÁNGELO!!
-Eeeeso. Si te hubieses presentado tan bien como Sophie...
Aria infló las mejillas, que se sonrojaron, y miró a otro lado diciendo solo un "jum".
-Black*Star... pórtate bien con Aria... -le dijo Haruna.
-OYEOYEOYE, compórtate, que el que se portó como un niño desde el principio fuiste tú -le gritó Zelda.
-Jajajaja -Black*Star rió con sorna, y dijo a pleno pulmón, sarcástico-¡LO SIENTO!
Aria le miró de reojo y cogió de la mano a Sophie, que aguantaba la risa a duras penas.
-Puedes reírte, si quieres... -le dijo con una sonrisa.
Y Sophie rió, contagiando su risa a todos, desde Haruna hasta Black*Star pasando por Zelda y Aria.
-¡¡Black*Star!! ¡¡Deja de hacer el tonto ya!! -Soul, Maka, Patti y Liz.
-Vaya, vaya... ¡Caras nuevas! -dijo Liz-. ¿Quienes son, Zelda?
Zelda sonrió.
-Tienen voz, ¿Sabes? - respondió ella, incitándolas a presentarse.
-¡¡Soy Patti!! Tehehehehehehe
-Yo soy Aria, encantada.
-...-Sophie se volvió muda de nuevo.
-Ey. Soy Soul y ella es Maka-baka.
-¡Maka, solo Maka!-dijo sonriendo y haciéndole nudillos a Soul.
-Elizabeth. Pero todos me llaman Liz.
Entonces, apareció corriendo Tsubaki, con la respiración agitada.
-¡Black*Star! ¡Te has olvidado de mí! ... ¡Anda! Hola, me llamo Tsubaki.
-Encantada, soy Aria -sonrió la italiana, que se dio la vuelta  y se puso a hablar por lo bajo con Sophie, que estaba muy sonrojada porque todas las miradas estaban clavadas en ella. Se ponía más y más nerviosa a cada segundo que pasaba, y llegaron los sollozos
-*snif* *snif*.
-¿Estás bien, Sophie...? -Aria la abrazó, para calmarla.
-Oye... no tienes que preocuparte. Somos buena gente -le dijo Tsubaki, que se acercó a ella--. Yo soy Tsubaki... y también soy algo tímida, ¿Sabes? Pero no tienes que preocuparte, si estás con nosotros -Tsubaki, con una gran sonrisa, miró a los ojos de Sophie, que se calmó un poco y se separó de Aria, ahora sin sollozar.
-Gracias... Me llamo Sophie.
-¡Que nombre más bonito! -exclamó Maka.
-Me gusta... -dijo Liz.
-Tehehehehehehehe -rió Patti.
-Bueno... hay que ir entrando, ¿No? -bufó Soul.
-Síiiiiiiiiiii -gritaron todos a coro.
El grupo entró por fin en la academia.
-Esto es enorme... -comentó Aria con cierta inocencia-. No sé si podré guiarme por aquí -se quejó, con espirales en los ojos.
-Y-y-yo te ayudaré -ofreció Sophie aún coloradísima, y mirando al suelo por la vergüenza.
-¡Gracias! -Aria le dio un abrazo-de-oso-tritura-huesos.
-Chicas, ¿no tenéis que ir a ningún sitio para, no sé, presentaros o algo así? -preguntó Soul.
-Sí... -confirmó Aria, y empezó a buscar en los bolsillos de su falda-. Pero... he perdido el papel que me dieron para llegar.
A todos sus amigos les cayó la gota.
-Yo sí que lo tengo... -dijo Sophie.
-Eres mi salvación -dijo Aria, y le cogió las manos a Sophie lloriqueando cómicamente.
Sophie se puso otra vez casi mala, porque, entre lo grande que era el grupo y los gritos que estaba dando Aria, armaban un buen escándalo. Aria se dio cuenta en seguida, y dejó de hacer tonterías, para que su amiga no volviera a pasarlo mal. Atajó el problema rápidamente.
-Deberíamos ir ya para allá, ¿no? -preguntó Aria.
-S-sí... -aceptó Sophie, pero tan bajito que Aria apenas pudo oirlo.
-¿Ya os vais? -Haruna parecía un poco entristecida.
-Buena suerte -dijo Zelda sin mirarlas, con desinterés.
-Podríamos guiaros hasta allí... -les ofreció Maka.
-No, gracias. Esto queremos hacerlo nosotras solas. Si no, al final nunca conoceríamos Shibusen, ¿verdad? -rechazó Aria la invitación.
Sophie asintió, medio sonriente. Sus otros amigos, se miraron y asientieron, como si todos hubieran querido lo mismo antes, alguna vez.
Aria y Sophie se marcharon, y siguiendo las indicaciones de unos cuantos carteles, encontraron el salón de actos donde debían recibirlas.
-¿Qué? ¿Entramos? -sonrió Aria.
Sophie negó con la cabeza.
-Vamos... No pasará nada. -la animó Aria, poniéndole una mano en el hombro.
Sophie volvió a negar, con más ímpetu esta vez.
Y Aria, que tenía prisa, se hartó.
La cogió por la mano y la metió arrastras en la sala. Sophie simplemente se dejó, colorada como un tomate.
Kid, en representación de su padre, las estaba esperando (claro, como son E.A.T., pues a ellas el hijo de Shinigami-sama, y a los N.O.T., Sid-sensei ¬¬***). Levantó la cabeza cuando entraron.
-Ah, vosotras también debéis ser nuevas. -comentó Kid al verlas.
-Sí -respondió Aria, toda happy.
-Llegáis tarde -le cortó Kid.
A Aria se le abrió la boca, con una cara de decepción impresionante.
-L-lo sentimos... -tartamudeó Sophie, mirando a Aria con la gota.
-Eso. Perdón -respondió Aria, volviendo a su forma de ser a velocidad de vértigo.
"Bipolar..." pensó Sophie.
"Esa bipolaridad y esa forma de ser tan feliz..." se dijo Kid a sí mismo.
-¡Aria! -exclamó el shinigami al reconocerla.
-¡Por fin me reconoces, Kid! -soltó Aria, sonriendo.
-Ahora eres... simétrica -observó Kid.
-¿Sigues obsesionado con eso? -inquirió Aria, y suspiró-. Nunca cambiarás.
-Bueno, tú tampoco has cambiado mucho -rebatió Kid.
"No debería decirle eso a una chica..." opinó Sophie para si misma. Aria prefirió no pensar en lo último que le había dicho su amigo.
-Pero me gustas más siendo simétrica. Estás más guapa -reconoció Kid.
Aria lo miró, sorprendida. Luego desvió los ojos hacia otro lado, un poco sonrojada.
-Con eso no vas a arreglarlo -avisó Aria.
Kid suspiró.
-Como habéis llegado tarde, supongo que tendré que leer el discurso de nuevo -dijo Kid.
Y comenzó a leer..................................................................... y leyó, y leyó, y leyó. Hasta que Sophie pensó que Aria se había quedado durmiendo con los ojos abiertos, momento en que la francesa lo interrumpió, con toda la valentía que poseía.
-No... No está durmiendo -respondió Kid al aviso de Sophie.
-Solo está soñando despierta. Que, al fin y al cabo, es lo mismo -sonó una voz detrás de las chicas.
Era Stein, que había ido a salvarlas del discurso interminable de Kid.
-Está bien de momento, Kid. Ahora yo me haré cargo de ellas. Les enseñaré la academia y su clase -informó Stein.
-Vale -respondió Kid, y salió escopetado a quién sabe donde.
Sophie le pasó la palma a Aria por delante de la cara, para comprobar si la veía. La otra chica reaccionó al instante.
-¿Qué me he perdido? -preguntó en tono feliz Aria.
"Es como Justin con sus auriculares, que no se entera de nada." pensó Stein.
Se las llevó a pasearlas por Shibusen para explicarles un montón de cosas (que aquí omitiremos porque el capítulo está quedando largo).
-¿Viviréis en la residencia****? -preguntó Stein.
-Yo sí -respondió Aria.
-También -dijo Sophie.
-Y, ¿tenéis ya un compañero? -quiso saber de nuevo Stein.
Ambas chicas pusieron cara de sorpresa.
-¡Se me había olvidado! -exclamó Aria.
-No tenemos compañero... -susurró Sophie.
-¡¿Qué hacemos?! -preguntó Aria medio desesperada.
-Lo primero, tranquilizaros. Aún tenéis tiempo de encontrar compañero. El resto del día... y algo más -intentó tranquilizarlas Stein-. Creo que avisaré a Kim Diehl para que os enseñe la residencia.*****
-¿También vive ahí? -preguntó Aria.
-Claro. 
-¡Vamos a ello! -exclamó Aria con entusiasmo, a lo que Sophie correspondió simplemente asintiendo.
Llegaron a la residencia, y en la muerta de aquella especie de mansión, había una chica de ojos verdosos y cabellos rosados, con una amplia sonrisa.
-¡¡Hoooola!! -exclamó saludando con la mano.
-¡Hola! -le contestó Aria.
-... H-h-h...
Aria le dio un pequeño codazo amistoso.
-Hola...
-Jeje. Pareces algo tímida... ¡No te preocupes! Yo soy... ¡¡Kim!!
-Me lo imaginaba -gritó Aria.
Sophie estaba roja como un tomate, y miró la... pequeña mansión.
-¡Bueno, entremos, que esto es un escándalo! -dijo Kim, y les enseñó la mansión, y su cuarto.
-¡¡ME PIDO LA CAMA DE AL LADO DE LA VENTANA!! -gritó Aria, que saltó a la cama y se llevó un cabezazo monumental.
-¿Estás bien...? -Sophie corrió a su lado, con lagrimillas en los ojos, y cara de preocupación.
-Mmmm... Sí... ¡Estoy genial! ¡¡EHHHH, DEL GOLPE ME VINO A LA CABEZA UNA IDEA!!
-¿Mph? Dime -dijo Sophie con una gran sonrisa.
-¡¡TE LA PASARÉ!! -Aria cogió entre las manos la cabeza de Sophie, se impulsó hacia atrás, y le dio un cabezazo en la frente.
-¡Auch!
-¡¡AHORA TIENES MI IDEA!!
-No...
-Pues a mí se me ha olvidado...
-Qué desastrosa eres, Aria...
-Siip. Necesito... a alguien como tú como compañera, je je.
-O-o-o-oye, Aria... -empezó a decir Sophie, pero no pudo seguir.
-¿Si? -intentó ayudarla Aria.
Kim las miró con cara de malas intenciones.
"Ji, ji, estas dos tienen pinta de ser muy inocentes, ¡seguro que puedo desplumarlas!" Kim empezaba a maquinar algún plan relacionado con el dinero.
-¿Te-te-te gustaría...? -tartamudeó la francesa, con la cabeza gacha, pues no se sentía valiente para mirar a Aria a la cara.
-Te escucho -respondió Aria, mirándola.
-Esto... Yo... ¿Quieres ser... mi técnico? -Sophie subió la cabeza de repente, con un leve brillo en la mirada.
-Uuuuuh... ¡¡¡ME ENCANTARÍA!!! ¡¡CABEZAZO DE AMISTAD!! -Aria echó la cabeza hacia atrás, pero Sophie la esquivó.
-Nononono, que duelen mucho.
-Mph... ¡Pues... ahora somos pareja!
-Estas dos... Me parece que van a dar mucha guerra -comentó Kim para si misma.
Las miró un momento, Aria riéndose y Sophie frotándose la frente.
-Y así... da comienzo el nuevo curso de Shibusen -anunció Kim, y suspiró.


*En Soul Eater NOT!, Tsugumi, una de las protagonistas, casi se muere intentando subir las escaleras que llevan a Shibusen. Doy por hecho que pasa lo mismo con todos los alumnos nuevos.
**Melt es una canción de Vocaloid, cantada originalmente por Miku Hatsune
***Volviendo a hacer referencia al manga Soul Eater NOT!, Sid es quien recibe a los alumnos de la clase N.O.T. (algo así como una categoría inferior a E.A.T., a la que pertenecen Maka y compañía. Por descontado, también Sophie y Aria).
****Véase: Soul Eater NOT! capítulo 2.
*****Adivinad de donde hemos sacado esta información. (pregunta irónica)

sábado, 21 de abril de 2012

Personajes

Bueno, ya conocéis a los protas principales: Maka Albarn, Soul "Eater" Evans, Black☆Star, Tsubaki Nakatsukasa, Death the Kid, Elizabeth "Liz" Thompson y Patricia "Patti" Thompson. Aquí os presentamos a los nuevos, los que nosotras introducimos:
Aria di Ángelo:
 (Nunii)
Es la maestra/técnica/usuaria de Sophie. Una chica italiana que contagia su optimismo, y la más pequeña del grupo. Es ingenua pero malpensada, y algo cortita para pillar las indirectas, aunque es muy directa. No tiene vergüenza de nada, al contrario que su compañera. Está en Shibusen porque quiere ser más fuerte, mental y físicamente, porque quiere ser la aprendiz de Shinigama-sama (algo como aprender a ser super simpática y dar Cortes de la Muerte directos a la mollera) y para ayudar a quien lo necesite. Es  muy infantil pero madura en casos serios, y una gran artista, canta, toca instrumentos, dibuja, escribe, pinta. De vez en cuando escribe poesías y se las dice a Sophie. Sabe cantar en muchos idiomas, ninguno en especial. Tiene 13 años.
Curiosidades: Aunque tiene los ojos verde esmeralda, cuando les da mucho el sol adquieren un toque ambarino hacia la pupila. Lleva siempre suelto su pelo azabache. Cuando se ducha, se sabe perfectamente, porque lo hace con la música a toda pastilla.


Sophie LeBlanc:
 (Neko)
Es un arma de Doble Filo/Doble Modo, compañera de Aria. Se transforma en martillo de guerra y arco. Es una chica francesa MUY vergonzosa, pero que tiene  claro lo que quiere hacer, siempre. Está en Shibusen porque busca venganza (aunque esa es otra historia). Siempre lleva una trenza, y cuando se la suelta cambia completamente de personalidad, es decir, pasa de ser muy vergonzosa a bruta y casi amenazante. Su punto débil es que no soporta llamar la atención, si se da este caso ella sale corriendo y llorando. Cuando se pone delante de personas nuevas apenas puede hablar, y las cosas que hace no le salen bien debido a sus nervios.  pero a la hora de combatir, se vuelve seria, y se deja llevar por su compañera.
Tiene 14 años
Curiosidades: Le viene bien ser arma, puesto que lo suyo no es defenderse, ni el combate en general. 

Haruna Ookinami:
 (A.J/Ookami)
Es arma, compañera de Zelda. Se transforma en metralleta. Está loka, le gusta el agua y la brisa, es un poco bruta (aunque sólo con Kid), no se cansa de decir tonterías, reirse por nada y vestir sudaderas, no para de cantar, ni de bailar, su sueño en la vida es caminar encima del agua y volar, aunque le dan miedo las alturas. No puede estarse quieta ni un momento y cuando conoce a gente nueva es MUY tímida, lo que hace que parezca bipolar. Odia que Kid esté obsesionado con lo simétrico, porque solo por sus pantalones se lleva un poco mal con ella (cosa que no se explica porque con Crona se comporta normal y tiene el pelo asimétrico), y cuando le dan sus ataques histéricos de que es asimétrico ella se cabrea y le pega una patada, normalmente. Tiene 14 años.

Zelda Schiebeisen:
 (TeSiiHipoLoka)
Es un arma, compañera de Haruna, un bazooka, que dispara la longitud de onda del alma de su compañera, que resultan ser balas con pinchos. Es muy bestia. De origen alemán, y tsundere. Proviene de una familia de armas de guerra de Alemania (no tiene acento porque lleva en Death City bastante tiempo). Acostumbra a llevar vestidos, pero no de colores muy fuertes. Al principio muestra pocos sentimientos, luego es más expresiva que una bofetada. Le gustan el color gris, el verde y el negro, y los cake pops. No le gustan las verduras. Tiene 14 años.
Nota: A.J fue quien nos hizo los RPCs, y el de Haruna es su propio OC de Soul Eater.